Falso: El abuelo de Pablo Iglesias fue juzgado por hacer sacas

La prueba documental aportada por la Gaceta contra el abuelo de Pablo Iglesias se basaba en una errata tipográfica. La Gaceta publicó un artículo que decía que Manuel Iglesias fue condenado por haber participado en la detención y asesinato del Marqués de San Fernando en 1936. Aportaba como prueba un informe que recogía la declaración de la viuda en la que listaba las personas sospechosas de participar en el crimen. Pero dicho documento contiene una errata que se presta a ser malinterpretada. El texto menciona a Manuel como testigo, no como sospechoso.

El documento es un certificado escrito el 03/10/1942 en el que el fiscal hace un resumen de varias declaraciones de testigos. Para ello cita los folios originales respectivos.

Los documentos ‘DECLARACIÓN DEL TESTIGO’ seguían una plantilla con una serie de ítems que debían ser recogidos. Datos de la víctima. “Siendo conducido a …”, “Su cadáver … fue hallado en …”, “Personas sospechosas de participación en el crimen …”, “Paradero de éstos …”, “Su defunción … ha sido inscrita en el Registro Civil…”. Ver ejemplo.

 

El documento original de la declaración realizada por María Ceballos (viuda del marqués) el 24/4/1939 usa otra plantilla, pero su texto tiene los mismos ítems.

AHN, CAUSA_GENERAL, legajo 1502, exp. 4, pág. 38.

Aquí aparecen identificadas las distintas secciones.

El mecanógrafo (podemos apreciar su rapidez en las numerosas erratas), terminó la sección “Personas sospechosas” al escribir “(Badajoz)”. Pasó a la siguiente sección “Paraderos de estos se ignora”, pero quiso añadir un nuevo texto en el que aludía a dos personas que podían dar información. Aquí cometió el descuido de subir a la línea que termina “Badajoz”, y continuó en la misma columna introduciendo una línea que no se corresponde con la alineación de las restantes.

De haber continuado el listado, habría puesto como mínimo un espacio, o al menos una coma o la expresión “y otro…”. Además, habría subrayado los nombres, como correspondía a la convención tipográfica usada para señalar a los sospechosos.

Reconstrucción del texto

En esta imagen se reconstruye el texto, colocando el renglón en su lugar adecuado. Aquí comprobamos que el texto cambia completamente de sentido.

 

AHN, CAUSA_GENERAL, legajo 1052, exp. 25, pág. 30.

En 1942 un nuevo mecanógrafo reproduce el texto original (también contiene muchas erratas). Vemos que las secciones coinciden. En la nueva versión el redactor escribe lo que ve, pero se ve obligado a reconstruir el texto para que cuadre. Continúa la sección “…(Badajoz)” poniendo coma (en el original no aparece ningún signo) y siguiendo con el texto “Manuel…”, tal como lo lee. Se ha pasado ya dos líneas y debe introducir el texto “Paraderos de estos se ignora.”, así que lo cambia a “El paradero de los anteriormente citados se ignora”. Se refiere obviamente a los nombres de la sección anterior (subrayados), ya que el lugar de Iglesias y Guerrero sí se sabía.


 

Artículo “El abuelo de Iglesias fue juzgado por hacer sacas” Leer

Publicado: 6/2/2015. Autor: Juan Pflüger. (Su avatar lo dice todo).

Después del artículo Pablo Iglesias es un hijo del FRAP, la Gaceta continuó su cruzada contra los Iglesias. Este es un artículo dedicado al abuelo de Pablo Iglesias, Manuel. En el texto se afirma que todas las declaraciones de Pablo, del propio Manuel en su breve texto autobiográfico y del experto historiador Francisco Espinosa son falsas. La única verdad es la que el periodista de la Gaceta dice, puesto que “ha tenido acceso a la documentación del proceso penal”. Lamentablemente no muestra ningún documento (sí lo hace en el siguiente artículo).

El artículo tiene un titular contundente: “El abuelo de Iglesias fue juzgado por hacer sacas.” Luego continúa: “Su condena a muerte (…) incluye declaraciones de testigos que le sitúan en el paseo al Marqués de San Fernando y su cuñado.” De aquí, el lector, sin más contexto, deduce: “El abuelo de Pablo Iglesias asesinó a un marqués y se fue condenado a muerte por este crimen”.

Antes de continuar, una precisión terminológica: las “sacas” (o “sacadas”) se refiere a sacar presos de una cárcel para asesinarlos, con el pretexto de un traslado.

Otro término del argot es el “paseo”, referido a ir a buscar a alguien y llevárselo a dar un paseo, que terminaba en su fusilamiento en algún descampado.

Por lo tanto, es uso del término “sacas” en el titular es incorrecto. También lo sería el “paseo”, ya que al marqués se le fue a buscar a su domicilio y se le llevó a una checa para su detención, no su ejecución directa.

El artículo menciona la declaración de la viuda del marqués en la que asegura que Manuel Iglesias estaba en el grupo de milicianos que detuvieron a su marido y su hermano. Luego continúa: “Ambos fueron entregados a la checa de milicias situada en la calle Serrano 43 y fusilados en la Pradera de San Isidro.” De lo que el lector deduce que M. Iglesias se encargó de la búsqueda, detención y fusilamiento del marqués y su cuñado. Los informes de la época dicen que desaparecieron y no se encontraron los cuerpos, así que el fusilamiento en dicho lugar es una suposición. Además, los informes dicen que no se identificaron a los sospechosos.

AHN,CAUSA_GENERAL,1052,Exp25, pág. 7 y pág. 9.

El artículo también dice que los vecinos del marqués fueron a hablar con M. Iglesias al día siguiente y que éste les respondió que no se molestaran más, que lo “habían fusilado en la Pradera del Santo”. Suponiendo que esta cita sea cierta (no se aporta ningún documento), se induce al lector a pensar que lo dijo con satisfacción, y no con pesar.

El artículo continúa: Iglesias “participa en la detención de los agentes de la Guardia Civil que se habían hecho fuertes en el cuartel. Varios de ellos serían fusilados después.” “Bajo su mandato se prendió fuego a una de las iglesias locales usada como cárcel de derechistas y católicos, de los que murieron varios y muchos resultaron gravemente heridos.” Es decir, se hace responsable a M. Iglesias del asalto a un cuartel, el fusilamiento de guardias civiles y el incendio de una iglesia. En definitiva, que M. Iglesias combatió él solo el bando republicano, y que todas las acciones de aquella milicia desorganizada ocurrieron bajo su mando.

Sabemos que fue indultado, cumplió sólo cinco años y al salir de la cárcel ocupó un cargo en el Ministerio de Trabajo. Es decir, que los tribunales franquistas de postguerra no le debieron de encontrar muy culpable. Lo cierto es que si hubiera sido un verdadero criminal, lo habrían fusilado allí mismo, ¡y sin juicio!

 

Artículo: “El ‘antifranquismo’ de los Iglesias” Leer

Publicado: 3/7/2015. Autor: Xavier Horcajo, director de Intereconomía.

El artículo comienza recordando que M. Iglesias fue detenido con 20 años por cometer el “grave delito” de repartir propaganda gubernamental. Estudiaba Derecho en Sevilla y era presidente de la Federación Universitaria Escolar.

Gazapo: el artículo repite dos veces el mismo fragmento. Aquí reproducimos el que falta.  Así lleva el texto desde 2015.

Fuente: nota de prensa ABC-1933

 

Antes de dar la información siguiente, el artículo dice que “había intervenido en 650 causas de carácter represor. Incluso decretó nueve sentencias de muerte.” Se entiende que el tribunal militar en el que trabajaba dictó las sentencias aplicando la legislación vigente, que contemplaba la pena de muerte. No sabemos si llegaron a ejecutarse, pero lo que es cierto es que el juez que dicta una sentencia no es un criminal. Una vez que el lector ha sido convencido de que M. Iglesias “mandaba matar gente”,  continúa.

 

Algunos paisanos villafranqueses le relacionaron con los asesinatos de vecinos naturales de allí, pero sucedidos en Madrid, como los de Pedro Ceballos, Ricardo Bonilla o Joaquín Dorado, algunos de ellos probablemente yacen en Paracuellos del Jarama. Las sospechas se documentan con un informe de la Causa General de Madrid, de 1942, y por el testimonio de Amalia Renjifo [sic], prestado ante el fiscal de esa causa. Amalia, natural de Azuaga, era hermana de uno de los desaparecidos.

 

Si el periodista dejara leer el informe (pero no deja por estar en una resolución bajísima), el lector comprobaría que el párrafo mezcla (intencionadamente) toda la información. Este es el informe al que se refiere.

AHN,CAUSA_GENERAL,1052,Exp25, pág. 29 y pág. 30.

Certificado de 3/10/1942

Consiste en tres declaraciones.

* La de Amalia Rengifo sobre la detención de su hermano Félix, que fue hallado muerto días después. Los autores no fueron identificados.

* La de María Sosa sobre la detención de su esposo Ricardo Bonilla, que fue llevado la checa de las Ventas y desapareció. Su cuerpo no fue encontrado. Se identifica a los autores de la detención.

* La de María Ceballos sobre la detención de su marido Joaquín Dorado y su hermano Pedro Ceballos. Fueron detenidos y llevados a la checa de Serrano 43. Desaparecieron desde entonces y no encontraron sus cuerpos. Se identifica a los sospechosos.

Este documento presenta unas particularidades tipográficas: los nombres de las víctimas aparecen en mayúscula, y los de los sospechosos están subrayados. Esta convención tipográfica se hacía incluso con informes manuscritos. Ver ejemplo.

El texto señala como sospechosos de la detención a Jesús Yuste, Ángel Medel, Carreiro “Chaparro” y Rubio “Ojos de perdiz”. Sus nombres aparecen subrayados.

Lamentablemente el texto contiene una errata (de las muchas) y en lugar de un punto para finalizar la oración, aparece una coma. Esto da pie a que se malinterprete el texto como que el nombre que sigue pertenece a la lista de sospechosos. Pero Manuel Iglesias aparece en calidad de “auditor de Guerra”, así como José Luis Guerrero, de los que se dice que pueden dar informes sobre los hechos.

 

Finalmente concluye que “Su implicación en el ‘terror rojo’ supuso para Manuel Iglesias una condena a muerte en 1939.” Es decir, que no fue por haber sido auditor de dos tribunales republicanos, el primero en Hoyo de Manzanares (Madrid) y el segundo en Úbeda (Jaén), como ocurrió realmente.

 

[Comentario de Miniver.org: el buen periodismo es el que ofrece los datos al lector para que éste pueda juzgar por sí mismo y replicar el análisis del periodista]

Portal de archivos españoles: enlace.

Video tutorial sobre cómo obtener copias de los documentos: ver.

 

Artículo de Hermann Tertsch en ABC (17/02/2016). Leer.

Aclaración al artículo, previa a querella.

Noticia: Herman Tertsch demandado. Leer.

 

Francisco Espinosa. La represión franquista en Villafranca de los Barros (1936-1945). Leer.

Contiene una reseña de Manuel Iglesias y una breve autobiografía. Copia.

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